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5 consejos para perder peso sin pasar hambre

Tiempo de lectura: 5 minutos, 1 segundos

Dietas, menús, hambre, chocolate…

Cuando uno se plantea intentar perder peso todos estos sentimientos se amontonan de golpe en nuestra cabeza.

Aunque acudir a un nutricionista titulado ¡(por favor no os fiéis de cualquiera!) es la mejor opción para lograr vuestros objetivos de pérdida de peso, muchas veces no tenemos tiempo para ponernos “en serio”.

La respuesta inmediata es buscar en Internet, y esa es, sin duda, la peor solución posible.

Como ya dije en otras entradas, fiarse de Dietas milagroo trucos milagrosos nunca es la solución.

Por ello, hasta que decidáis poneros en serio con esa dieta, os propongo 5 estrategias y consejos que van a haceros más fácil llevar a cabo vuestra futura pérdida de peso.

 

1. ¿Picar entre horas o comer 5 veces al día?

 

Es muy común creer que comer entre horas supone coger peso con facilidad y que toda dieta que se precie tiene que estar constituida por 5 ingestas diarias.

Pues bien, hay que matizar todo esto.

Lo que tenéis que tener realmente en cuenta es la distribución de vuestras comidas y de los grupos de alimentos.

No es obligatorio hacer 5 ingestas diarias pero si que es cierto que repartirlas en un mayor numero de tomas puede ser útil para incorporar una mayor variedad de grupos de alimentos.

Lo que nunca hay que hacer, bajo ningún concepto es incorporar alimentos no saludables, hagamos las tomas que hagamos.

Pasa lo mismo con picar entre horas; si tenemos puntualmente hambre a media mañana,  no estaría desaconsejado añadir una pieza de fruta extra puntualmente, pero nunca quitarnos el hambre con un “snack” o alimento procesado.

La clave de la alimentación saludable es la correcta toma de los principales grupos de alimentos, en las cantidades adecuadas, sea cual sea nuestro número diario de ingestas.

Por todo esto, podéis empezar a comer 5 veces al día o incluso menos, si es saludable…

Sin problemas.

Pero para los que dudan, he aquí las ventajas de repartir nuestra comida diaria en un mayor número de tomas:

  • Comer más veces al día no significa comer más cantidad, sino la misma pero mas repartida y fraccionada, lo que permite a nuestro organismo “trabajar” a un ritmo adecuado.
  • Supone un mayor abanico de posibilidades a la hora de repartir grupos de alimentos y combinación de ellos; como lácteos en merienda, cereales en almuerzo, verduras en desayuno o comida etc… Si tengo que comer todos ellos y solo hago dos tomas, lo más normal es que me olvidé alguno o no pueda comer tanto volumen.
  • Ayuda a controlar nuestro apetito, por lo que no vamos a llegar a las comidas principales con el temido “ansia” de “tengo un hambre que me muero”, que se traducirá en lograr un correcto control de peso.

 

2. Ojo al deporte

 

Tenemos claro que hacer deporte es equivalente a perder peso. Lo tenemos asociado.

Vale, perfecto.

La parte B que también asociamos es que cuanto más y más fuerte entrenemos, antes nos pondremos en forma o nos quitaremos los kilos de más.

El sobreentrenamiento es el equivalente al sobrepeso aplicado en el ejercicio físico, y aparece cuando la cantidad e intensidad del ejercicio físico que se hace supera a la capacidad de recuperación

Así, cuando nos volvemos locos y decidimos empezar a hacer deporte entrenando todos los días más de una vez, vamos a conseguir dos cosas;

Primero recuperar todo el peso que ganemos cuando nos desmayemos y bajemos el ritmo por salud, y la segunda es algo más mala…

Cada persona es un mundo, y desde aquí no puedo daros la rutina de deporte perfecta, pero de manera general, con 3 o 4 días de actividad física moderada de 1 hora de duración es más que suficiente.

Recordar que la dieta es el pilar fundamental, seguido de la actividad física. Hay que lograr mantener una rutina que podamos cumplir en el tiempo, logrando una pérdida de peso constante.

 

3. Sueño

 

Hay que dormir 8 horas, lo sabemos nosotros y todas las madres del mundo. Es obligado, y aunque nos encante salir de noche, descansar correctamente nos va a permitir recuperarnos para practicar más deporte y darle un ” break” al organismo, que se lo merece.

Si no descansáis correctamente, olvidaros de lograr  un cuerpo saludable y mucho menos uno”fit”.

 

4. Agua e Hidratación

 

Todos conocemos ya la tipiquísima frase:

“Hay que beber 2 litros de agua al día”

Otra de las cosas que tenemos asociadas como verdaderas y no tiene ninguna base científica.

Está claro que hay que beber agua, pero no hay una cantidad fija que pueda ser establecida a ciencia cierta para toda la población.

No os preocupéis, aquí os pongo varias pautas que si podéis empezar a utilizar desde ya:

  • No esperar a beber cuando se tiene sed ya que si tienes sed, ya estas deshidratado.
  • Lo correcto seria ir bebiendo a lo largo del día, sin llegar a necesitar desesperadamente un vaso de agua pero tampoco forzando nuestro “body” a beber obligado.
  • Quizás 2 litros de agua para un adulto estándar, sedentario y trabajo de oficina es demasiado, pero también hay ciertas situaciones en las que se debe mayores cantidades de líquido,  como pueden ser personas que realizan un esfuerzo físico extremo, en especial en ambientes cálidos.
  • Mantener el cuerpo hidratado durante la práctica de actividad física, fundamental. Al menos que corráis maratones, actividades físicas de 1 hora requieren solo agua, pasar de complementos y bebidas isotónicas. Ahorraros el dinero.

Es necesario mantener el cuerpo hidratado, bebiendo agua a lo largo del día, pero no existe evidencia científica alguna que corrobore que la ingesta de 2 litros de agua diaria es lo mejor para todo el mundo.

 

5. Azúcar, procesados y alcohol para la pérdida de peso

 

“Para perder peso es necesario quitarnos todo el azúcar, el alcohol y los alimentos procesados”

Esta vez sí que sí. Lo tenemos claro y lo sabemos, ni el azúcar ni el alcohol ni los alimentos procesados (snacks, fast food etc…) ayudan en ninguno de los casos a perder peso.

Son alimentos que sólo nos aportan energía, ni vitaminas ni minerales ni macronutrientes de calidad suficiente.

Su problema, que están ricos…

En este aspecto no puedo ayudaros, cada uno tiene que luchar contra sus demonios pero si puedo proponer una serie de alternativas que, aunque no solucionan el problema al 100%, ayudan a matar el “gusanillo”:

  1. Si nos encanta el chocolate, podemos intentar empezar a cambiarlo por uno de una pureza mayor. Seguirá teniendo grasas pero al menos serán las del propio cacao y aportará algo mas de minerales.
  2. El truco para no querer comernos un croissant con nuestro café de la tarde es asegurarnos un buen aporte de hidratos complejos en la comida anterior, para llegar más saciados. Aquí os decimos como conseguirlo.
  3. Si sabéis que vais a usar azúcar si o si, cambiarlo por la miel. Sigue teniendo calorías, pero no son “vacías” ni refinadas y aporta más vitaminas”.
  4. probar a quitaros el mono de dulce con alguna pieza de fruta con alto contenido en glucosa, como puede ser un mix de pera, mango, plátano,uva,naranja…

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